Tips para viajar con niños a la altura

Y evitar el soroche o mal de altura

Primero, lo primero ¿Qué es el mal de altura?

El mal de altura, conocido popularmente como soroche, es la reacción del cuerpo a la disminución de la cantidad de oxígeno y baja presión de aire que ocurre generalmente en altitudes superiores a los 2,500 msnm. A medida que subimos más sobre el nivel del mar el oxígeno disminuye junto con la presión atmosférica y esto no siempre es bien tolerado por algunas personas.

La probabilidad de sufrir los síntomas del mal de altura aumenta – en todos: niños y adultos – mientras más rápido subamos (es decir, mientras más rápido pasemos de nivel de altura) y mientras más alto subamos (mayor altitud sobre el nivel de mar).  Un niño saludable, a cualquier edad, puede ascender a cualquier altura, pero en altitudes muy elevadas (por encima de los 2.500 metros) necesita un período de aclimatación pues su cuerpo debe habituarse paulatinamente al nuevo entorno atmosférico.

¿Cuáles son los síntomas del mal de altura?

Los más comunes son los siguientes:  Dolor de cabeza, mareos, náuseas y vómitos, fatiga y debilidad general, agitación, dificultad para dormir.

Tips para viajar con niños a la altura
Viajar con niños a la altura

Pero, por fin Neuro, ¿Cuáles son los tips para evitar el soroche en los niños?

Acá van:

  1. Beber abundantes líquidos. De ser posible, empezar un par de días antes del viaje a la altura bebiendo sobre todo agua y jugos naturales. La deshidratación aumenta el riesgo de mal de altura. Evitar las gaseosas.
  2. Una alimentación previa a base de azúcares y harinas, es decir: carbohidratos. Esto aplica para los adultos también así que, adiós dietas. Durante el viaje privilegiar este tipo de alimentos pues, además de ser fáciles de digerir los carbohidratos ayudan a mejorar la saturación de oxígeno en la sangre.
  3. Evitar el exceso de sal. El exceso de sal acelera la deshidratación de los tejidos corporales y queremos mantener a nuestros hijos bien hidratados.
  4. De ser posible, hacer el ascenso lo más lento posible permitiendo la aclimatación. Si no se puede, descansar apenas hayan llegado a su destino. Lo ideal es tomar una siesta o descansar echados un mínimo de 2 horas. Con los niños esto es casi imposible, pero mi recomendación es que apenas lleguen a su destino les pongan una película de un par de horas, y aunque no les guste, les presten los videojuegos, tablets y similares.
  5. Tomárselo con calma. Esta también es difícil con niños pues lo primero que quieren hacer apenas llegan a un destino es correr, saltar y explorar. Pero debemos recurrir a nuestro ingenio y mantenerlos calmados, una caminata tranquila por los alrededores es una buena idea.
  6. Llevar algodón con alcohol para las nauseas o mareos. Oler algodón con alcohol siempre ayuda a calmar estos síntomas.
  7. Tener a la mano paracetamol o ibuprofeno para el dolor de cabeza. Ojo, consultar con el pediatra antes de darles cualquier medicamento a los niños. Para ver una idea de botiquín pediátrico para viajes hacer clic acá.

Bonus:  Administración de oxígeno. En algunos hoteles o centros médicos de sitios turísticos de altura hay balones de oxígeno. Algunos minutos con el oxígeno y santo remedio.

Finalmente, recordar que con niños sanos no hay prácticamente ningún problema así que como buenas neuro-madres una visita al pediatra los días previos al viaje nos dará la seguridad y tranquilidad para disfrutar de un súper viaje familiar!

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