El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) sí existe

El TDAH (trastorno por déficit de atención e hiperactividad) es una condición médica existente y documentada. Para ser más específica, el TDAH es una patología psiquiátrica y crónica que afecta entre el 2% al 5% de la población infantil (El TDAH no existe y otras faltas creencias). Las personas con este trastorno tienen diferencias en el desarrollo del cerebro y de la actividad cerebral que afectan su atención, su habilidad para concentrarse y su auto control. El TDAH puede afectar a un niño en el colegio, en casa y en sus relaciones sociales y amicales. Estos niños suelen ser conocidos como: niños hiperactivos.

Uno de los mitos más extendidos con el que tenemos que lidiar las madres con hijos con TDAH o su versión sin hiperactividad (TDA) es que este trastorno como tal, no existe. Siempre lo escucho: el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) no existe. Este mito, no sólo carece de fundamento médico y científico si no que, además, cuestiona nuestra habilidad y compromiso como madres (y padres también, por supuesto) pues concluye que al aceptar un diagnóstico de TDAH en nuestros hijos estaríamos “huyendo” por la “salida fácil” de la etiquetación, terapias y medicación, o para ponerlo en palabras de Marino Pérez – autor del discutible escrito: “Volviendo a la normalidad” –  “no existe ninguna condición neurobiológica ni genética identificada, y sí muchas familias donde no se asume que la educación de los niños es más difícil de lo que se pensaba”. Continuar leyendo “El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) sí existe”

Que empiece por mí

Creo que no me equivoco cuando digo que todos los padres queremos criar hijos que se conviertan en adultos felices, plenos, buenos y honestos. Les enseñamos a decir gracias y por favor, a ser corteses, a respetar, a cumplir las reglas. O al menos lo intentamos. Nos esforzamos por criar gente de bien. Queremos que cuando crezcan sean adultos civilizados, confiables, empáticos y ¿por qué no? simpáticos también, buenas personas en general. Nos preocupamos muchísimo por la educación de nuestros hijos también; que los profesores sean los adecuados, que nuestro dinero se invierta en mejoras para el colegio y en capacitaciones para los docentes. En fin, queremos lo mejor para nuestros hijos.

Y eso está muy bien.

Pero, querer lo mejor y darles lo mejor viene también con enseñarles lo mejor, ser el mejor ejemplo posible, ¿no? Continuar leyendo “Que empiece por mí”

8 maneras de ser la madre más gozadora del verano

El verano suele ser una época abrumadora para nosotras las madres. Los niños están de vacaciones del colegio y no tenemos la estructura ni las actividades escolares que nos apoyan en el día a día. Las academias de verano no duran todo el día y si eres una neuro-madre como yo, seguro te pasas la mayor parte del día manejando entre actividades, deportes, talleres y terapias; y el resto del día organizando actividades para entretener a tus hijos y que no se peguen a la televisión, videojuegos o similares.

Continuar leyendo “8 maneras de ser la madre más gozadora del verano”

Kit de supervivencia para las fiestas de fin de año

¿Qué es un kit de supervivencia para las fiestas de fin de año? ¿es para niños? o ¿es para las mamás? ¿en qué consiste este kit?
Sólo faltan 5 días para que sea Navidad y tan sólo 4 para que sea noche buena.  Luego de eso, una semana más y es año nuevo. ¡¡Yeee!!! Y a pesar de que estamos muy emocionadas y contentas porque se vienen estos días de fiestas y celebraciones con la familia. También andamos un poco estresadas pues los chicos ya están de vacaciones, y no hay ninguna actividad, ni academia que empiece hasta principios de enero y los tenemos en casa dando vueltas sin mucho que hacer y con muchas ganas de enchufarse a los videojuegos y el televisor (cosa que esta neuro-madre odia).

Continuar leyendo “Kit de supervivencia para las fiestas de fin de año”

Esta Navidad: La regla de los 4 regalos para niños

Nunca he tenido que restringir el número de regalos para mis hijos en Navidad. Nunca he tenido que sermonear sobre los tipos de regalos que Papa Noel puede o no traer a los niños, y menos aún he tenido que aplicar una regla. Sin embargo, esta Navidad lo tengo que hacer. No sé qué les ha pasado a mis hijos; solían pedir 2 o 3 cosas sencillas y sumamente apropiadas para su edad pero, esta Navidad están deschavados con la pedidera de regalos y no es solo que han pedido grandes cantidades de regalos si no también, lo que han pedido…

Continuar leyendo “Esta Navidad: La regla de los 4 regalos para niños”

Frases graciosas dichas por niños en fiestas infantiles

Les traigo una recopilación de las frases más graciosas que he escuchado decir a niños en fiestas infantiles. Como bien lo dice el dicho, los niños siempre dicen lo que piensan y muchas veces nos meten en problemas.

Continuar leyendo “Frases graciosas dichas por niños en fiestas infantiles”

Mi hijo no me cuenta nada

Mi hijo mayor, que hoy por hoy ya tiene 8 años, es un gran conversador. Es un loro. Habla y habla sin parar de sus cosas, sus juegos, videojuegos y planes. Sin embargo, cuando se trata de compartir su día en el colegio no me cuenta nada, me responde con el clásico: “bien”, algunas veces simplemente levanta su dedo pulgar y cuando se siente conversador responde: “Como siempre”.

Continuar leyendo “Mi hijo no me cuenta nada”

Todo lo que debes saber sobre la Disfunción de Integración Sensorial

La integración sensorial es la capacidad del sistema nervioso para descifrar la información recibida por los sentidos y generar respuestas inmediatas acorde con estos estímulos. Cuando falla alguno de los componentes del sistema de integración sensorial, hablamos de una Disfunción de Integración sensorial que en los niños genera mayores obstáculos de los habituales en su comportamiento en el día a día.

Continuar leyendo “Todo lo que debes saber sobre la Disfunción de Integración Sensorial”

Carolina Barrantes Del Río

Profesora de teatro para niños. Profesora principal del Taller “Había Una Vez”
Carolina Barrantes del Río

Un poco sobre Carolina:

Carolina Barrantes del Río es la directora del taller de teatro para niños: Había Una Vez (clic acá) tiene 36 años es de Lima, Perú y es la 3era de 3 hermanas. Le encanta patinar, leer, ver teatro y comer comida marina. Por ahora no tiene mascotas, pero ha tenido perritos, conejos y pollos. 

La historia de Carolina con el teatro es muy singular: Ella estudiaba economía en la Universidad Pacífico, pero “necesitó hacer un cambio en su vida y decidió irse a la PUCP para buscar nuevas formas de ver la vida”. Ahí en la PUCP, en Letras, conoce la danza y el teatro y es en el curso de Susanne Chion que se anima a estudiar la carrera de Artes Escénicas.
Es en la PUCP donde Carolina inicia su formación académica, en una larga carrera de 7 años. Una carrera, con mucha “mística” y donde los profesores se la transmiten a sus alumnos. Paralelamente al teatro, ella estudia danza en Andanzas y trabaja por varios años en la Tarumba. 

La fascinación de Carolina por el teatro para niños empieza desde muy joven, pues apoyaba a su mamá (quien trajo la filosofía Reggio Emilia al Perú) en su nido, Isabel de Orbea desde muy joven. Ella fue “atelierista” (profesora del taller de artes plásticas) en el nido por años, y trabajó con niños desde muy pequeños, acompañándolos a descubrirse. Fue en el nido dónde empezó a hacer talleres extracurriculares propios: de expresión oral y corporal para niños. También enseñó en La Tarumba y es en el 2014 cuando se anima a iniciar sus talleres independientes.
Carolina Barrantes del Río

Y es en el 2016 cuando yo la conozco a través del trabajo que realiza con mis hijos y descubro los beneficios que brinda el teatro en el desarrollo de la imaginación, creatividad y originalidad de cada niño y cómo es, que los cuentos e historias teatrales trabajan las emociones de los niños. Todo lo cual, es vital en la formación de una mente saludable. Y con eso, decidí hacerle una entrevista a Carolina para que nos explique un poco más sobre los beneficios del teatro para la formación de los niños.

Para leer más sobre los beneficios del teatro 🎭 en los niños click acá 

El amor no tiene edad

Siempre pensé que esa frase era un cliché romántico derivado de la popular canción de Jairzinho & Simony: “El amor no tiene edad”. Sin embargo, desde que mi hija la última (ahora con 4 años) empezó a hablar y a traer a casa sus historias del nido, empecé a pensar que esta frase era algo más que un cliché y que en definitiva para el amor no hay edad y para algunos llega mucho más temprano que para otros.
Mis hijos mayores nunca han traído a casa ningún tema de amor, o ningún amor para ser exacta. Lo cual, siendo honesta, me encanta pues siempre me ha parecido una necedad eso de emparejar niños. Me refiero a los típicos comentarios del tipo: “ya llegó la novia de Fulanito” o “acá está el novio de Menganita”. O cuándo algún adulto le pregunta a un niño si le gusta algún compañerito/a (según sea niño o niña). Eso me llega. Así, que yo feliz con mis hijos mayores que no piensan en temas de amor (por ahora).
Pero, como la vida es así, siempre poniendo a prueba nuestra tolerancia y dándonos dónde más nos duele, mi hija la última es la reina de corazones, enamorada del amor.
El amor no tiene edad - I love you
Todo empezó en su segundo año de nido cuando un buen día llegó a decirme que quería ir con su falda y sus zapatos a bailar con su amigo Luchito*. Y dale que dale, que quería bailar con Luchito con su falda y sus zapatos (se los quería poner para todas las fiestas). Hasta ahí, todo ok conmigo hasta que un día le confesó su amor por él a su nana y no paró de declarar su amor por él en toda la casa. Pero, un día a la mitad del año Luchito se fue al colegio.
Bueno, pensé, que pena que se fue, pero mejor porque al fin se acabó este tema. Pero, no. No fue así. A rey muerto, rey puesto y mi hija trajo otro amor y ahora sí, lo declaró en casa a voz en cuello. El nuevo amor era Guillermito* y le duró bastante más. Pasó el tiempo y Guillermito también se fue al colegio grande, pero esta vez el amor de mi hija no se fue junto con él. Para desesperación de su neuro-madre siguió recordándolo de cuando en cuando.
Terminó el primer semestre del año y para celebrar mi hijo mayor invitó a varios amiguitos a jugar a la casa. A estas alturas, Guillermito no era más que un recuerdo y yo tranquila pensando que la etapa del amor y enamoramiento de mi hija menor ya se había terminado.  Todos jugaron felices, mi hijo con sus amigos, mi hija la segunda y su amiga (ella también invitó a una amiga) y mi chiquitita, quien correteaba feliz atrás del hermano mayor y sus amigos. Una linda tarde con muchos juegos y diversión.
Al día siguiente mis hijos vuelven de jugar en el parque y mi hija menor trae 2 flores: una para mí y ¿la otra? Mami, esta flor es para Piero*… ¡¿Piero?!… el amigo de mi hermano. Mami, llama a su mamá y que venga a jugar, que venga a jugar hoy día…

El amor no tiene edad
Acto seguido aparece mi hijo mayor furibundo: “Mamá, dile a mi hermana que PROHIBIDO enamorarse de mis amigos. ¡¡¡Dile!!! ¡¡¡Prohibido enamorarse de los amigos de tu hermano!!!”
Y yo por dentro, ¿qué le puedo decir? ¿Qué puedo hacer? Si definitivamente, parece que es cierto que el amor no tiene edad. Y, para el horror de su madre, a esta niña le llegó desde muy temprano.

*Los nombres de los protagonistas han sido cambiados para preservar su intimidad.