Que empiece por mí

Creo que no me equivoco cuando digo que todos los padres queremos criar hijos que se conviertan en adultos felices, plenos, buenos y honestos. Les enseñamos a decir gracias y por favor, a ser corteses, a respetar, a cumplir las reglas. O al menos lo intentamos. Nos esforzamos por criar gente de bien. Queremos que cuando crezcan sean adultos civilizados, confiables, empáticos y ¿por qué no? simpáticos también, buenas personas en general. Nos preocupamos muchísimo por la educación de nuestros hijos también; que los profesores sean los adecuados, que nuestro dinero se invierta en mejoras para el colegio y en capacitaciones para los docentes. En fin, queremos lo mejor para nuestros hijos.

Y eso está muy bien.

Pero, querer lo mejor y darles lo mejor viene también con enseñarles lo mejor, ser el mejor ejemplo posible, ¿no? Continuar leyendo “Que empiece por mí”

El colegio es tu amigo

Iniciamos un nuevo año escolar, un nuevo año lleno de oportunidades, aventuras y retos. Un nuevo año para enmendar los errores, dejar atrás los disgustos y miedos del pasado, y mirar hacia el futuro con optimismo y apertura. Un nuevo año también para darle la oportunidad al colegio de nuestros hijos de ser el “amigo” profesional, educador, que al igual que nosotros quiere lo mejor para nuestros hijos, y no mirarlo como el “cuco” que sólo quiere molestar y hacer sentir mal a nuestras criaturas.

¿Por qué digo esto? Continuar leyendo “El colegio es tu amigo”

Todo lo que debes saber sobre la Disfunción de Integración Sensorial

La integración sensorial es la capacidad del sistema nervioso para descifrar la información recibida por los sentidos y generar respuestas inmediatas acorde con estos estímulos. Cuando falla alguno de los componentes del sistema de integración sensorial, hablamos de una Disfunción de Integración sensorial que en los niños genera mayores obstáculos de los habituales en su comportamiento en el día a día.

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8 consejos para favorecer la atención y concentración de los niños

Hace unas semanas atrás posteé sobre la poca motivación que tenía mi hija la segunda para ir al colegio. Todas las mañanas se levantaba llorando y renegando que no quería ir al colegio, que era aburrido, que quería quedarse en casa conmigo. La sugerencia que me dieron varias mamigas fue averiguar que era lo que pasaba con ella en el colegio. ¿Por qué de pronto ya no quería ir? ¿Qué estaba pasando ahora que la hacía no querer ir al colegio, pues ella siempre había ido feliz?

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El teatro y los niños: Beneficios del teatro en los niños

El teatro y los niños: ¿Qué beneficios trae la práctica del teatro para los niños? ¿Por qué es bueno que los niños lleven cursos o talleres de teatro? 
Entrevista a Carolina Barrantes del Río (profesora principal del taller de teatro para niños “Había Una Vez – Teatro”)
Me encanta ir al teatro. En algún momento de mi vida iba bastante seguido y solía estar muy al día en la cartelera nacional. Pero, con la llegada de mis niños mis idas al teatro desaparecieron. Sin embargo, no lo hicieron mi gusto y admiración por este tipo de arte. Por eso, en cuánto vi el anuncio que publicó una amiga en Facebook sobre un taller de teatro para niños, corrí a averiguar al respecto y sin dudarlo matriculé a mis dos hijos mayores.
De eso, ya pasó más de un año y sólo continúa en clases mi hijo mayor. En este tiempo he visto muchos cambios positivos en cuánto a su relación consigo mismo, su producción creativa y su seguridad escénica. Así, que decidí conversar con Carolina, su maestra, quién además de tener una excelente llegada con los niños, tiene una visión del teatro y sus oportunidades para los niños sumamente interesante. Conversando con ella, me di cuenta de que el teatro va más allá de la puesta en escena y trae beneficios en el proceso creativo y el desarrollo emocional saludable de los niños. Y acá comparto lo que conversé con ella sobre el teatro y los niños.
[Para conocer más sobre Carolina y su formación académica: Clic acá]
Beneficios del teatro en los niños
En tu experiencia, ¿Cómo ayuda el teatro a la formación de los niños? El teatro, en primer lugar, hace que el niño se ría de sí mismo y que pierda temor a comunicar sentimientos, porque actúa de otro y es a través de ese otro que puede expresarse con más libertad. Cuando un niño se bloquea por no poder ser como se espera que sea o como él mismo espera ser, puede a través del juego, desarrollar una propia creación que le dará seguridad y confianza en él mismo, en lo suyo. También ayuda al proceso creativo, pues la creatividad debe ser trabajada con cierta estructura, de tal manera que pueda ser libre dentro de las reglas planteadas. Esto es importante para la mente saludable del niño porque crecerá creyendo que él puede determinar sus propias decisiones, elecciones (al jugar y hacer teatro, todo el tiempo tienes que decidir sobre un inmenso lienzo en blanco), él es el creador de sus acciones. La creatividad libera las trabas que a veces la sociedad o nosotros mismos nos imponemos, nos abre la mente a diferentes posibilidades frente a las dificultades. En los cuentos o historias, el niño se atreve a expresar lo que le cuesta, le da miedo o vergüenza como sí mismo. Los personajes creados por los niños están compuestos de las fantasías, los miedos que quiere vencer, los logros, los recuerdos, lo que el niño cree que no puede hacer, todo eso el niño lo pone en un personaje… se va conociendo a sí mismo más.
Siempre nos dicen que si tenemos un hijo tímido debemos meterlo a clases de teatro. ¿Por qué crees que nos dicen esto? En un principio, uno cree que lo importante del teatro es que el niño esté de pie, muy valiente, frente a muchas personas, actuando… pero eso es sólo una consecuencia de un proceso de creación y de ensayos. Lo importante que el teatro trabaja en el niño y en su timidez, es la amistad que crea con su equipo, es lo que enfrenta al crear un personaje que ni se imaginó, es la empatía que debe tener para crear un personaje diferente a él. Es en este proceso que el niño se enriquece, y ya llega a una función de teatro, con un personaje y grupo sólido para hacer lo que tiene que hacer en escena. El teatro lo hace perder el temor frente a sí mismo, más que frente al público. El público viene al final de un largo proceso. La timidez la irá perdiendo, por el grupo humano que forme en la obra o taller, y porque irá perdiendo el miedo a sí mismo y a mostrarse como es.
Beneficios del teatro en los niños

¿Cuál es la edad ideal para empezar con los talleres de teatro?
Uno puede empezar a hacer teatro, si quiere, a los 60 años. No hay edad para empezar. Si quieres hacer una carrera teatral, también puedes empezar luego de haber trabajado en otras cosas. Yo tomo el teatro para niños como un espacio para que el niño adquiera muchas herramientas que lo harán mejor persona y más feliz. Los primeros 10 años son fundamentales para el desarrollo general del niño, y creo que el teatro colabora en su formación: cuando juega con muñecos expresa con su voz lo que vive en casa, en el colegio, en la calle… también con su cuerpo. El teatro es muy completo porque involucra el cuerpo y la voz. Yo asumo el teatro como una herramienta que lo ayuda a ser más feliz y expresar sus emociones y componer historias (es una manera de organizar sus pensamientos), en un mundo que avanza abrumadoramente a través de la tecnología y que nos corta maneras de expresarnos y relacionarnos.
¿Por qué te parece importante en la formación de los niños que incluyan clases o talleres de teatro? Porque le enseña al niño otra manera de mirar el mundo. No dibujando, no esculpiendo, si no representando historias o mitos que se acercan a la realidad. Les permite construir su lenguaje, desarrollarlo, expresarse como necesitan, a través del cuerpo y la palabra.
En general ¿Cuáles son los beneficios que el teatro brinda a los niños? ¿Por qué recomendarías a las madres matricular a los niños en talleres o clases de teatro?
El teatro le da seguridad al niño para conocerse, decir quién es, conectarse con sus emociones, comunicarse y expresarse mejor ante los demás. Lo ayudará a relacionarse, a crear historias (organizar su pensamiento de manera creativa), a perder miedo y confiar en él mismo y en quienes lo rodean. El taller es un espacio que le dará al niño un lugar para ser él mismo, sentirse cómodo con él mismo y llevar esa seguridad a otros espacios.
El teatro y los niños

Si después de leer esta entrevista quieres meter a tus hijos a un taller de teatro (y seguro que después de leerla vas a querer) te dejo acá los datos de contacto de Había una Vez Teatro: https://www.facebook.com/habiaunavezteatro/

Carolina Barrantes Del Río

Profesora de teatro para niños. Profesora principal del Taller “Había Una Vez”
Carolina Barrantes del Río

Un poco sobre Carolina:

Carolina Barrantes del Río es la directora del taller de teatro para niños: Había Una Vez (clic acá) tiene 36 años es de Lima, Perú y es la 3era de 3 hermanas. Le encanta patinar, leer, ver teatro y comer comida marina. Por ahora no tiene mascotas, pero ha tenido perritos, conejos y pollos. 

La historia de Carolina con el teatro es muy singular: Ella estudiaba economía en la Universidad Pacífico, pero “necesitó hacer un cambio en su vida y decidió irse a la PUCP para buscar nuevas formas de ver la vida”. Ahí en la PUCP, en Letras, conoce la danza y el teatro y es en el curso de Susanne Chion que se anima a estudiar la carrera de Artes Escénicas.
Es en la PUCP donde Carolina inicia su formación académica, en una larga carrera de 7 años. Una carrera, con mucha “mística” y donde los profesores se la transmiten a sus alumnos. Paralelamente al teatro, ella estudia danza en Andanzas y trabaja por varios años en la Tarumba. 

La fascinación de Carolina por el teatro para niños empieza desde muy joven, pues apoyaba a su mamá (quien trajo la filosofía Reggio Emilia al Perú) en su nido, Isabel de Orbea desde muy joven. Ella fue “atelierista” (profesora del taller de artes plásticas) en el nido por años, y trabajó con niños desde muy pequeños, acompañándolos a descubrirse. Fue en el nido dónde empezó a hacer talleres extracurriculares propios: de expresión oral y corporal para niños. También enseñó en La Tarumba y es en el 2014 cuando se anima a iniciar sus talleres independientes.
Carolina Barrantes del Río

Y es en el 2016 cuando yo la conozco a través del trabajo que realiza con mis hijos y descubro los beneficios que brinda el teatro en el desarrollo de la imaginación, creatividad y originalidad de cada niño y cómo es, que los cuentos e historias teatrales trabajan las emociones de los niños. Todo lo cual, es vital en la formación de una mente saludable. Y con eso, decidí hacerle una entrevista a Carolina para que nos explique un poco más sobre los beneficios del teatro para la formación de los niños.

Para leer más sobre los beneficios del teatro 🎭 en los niños click acá 

¿Qué hacer con los chicos en las vacaciones de invierno?

Las vacaciones de invierno ya están aquí. Muchos de los colegios ya terminaron clases y muchos otros están terminando en estos días. Cuando estaba en el colegio las vacaciones de invierno eran mis favoritas pues, no eran tan largas como las de verano (que para ser honesta se me hacían eternas) y, además, me encantaba (todavía me encanta) quedarme en Lima sin tener que preocuparme por horarios, tareas, tráfico, exámenes, responsabilidades, etc.
Ahora que soy mamá, estas vacaciones me encantan por el mismo motivo: no hay tráfico, tareas, no hay que levantarse temprano ni arrear criaturas hasta el colegio. El descanso se me hace justo y necesario. Pero, debo confesar que estas 2-3 semanas sin una rutina y sin planes para los chicos se me hacen súper estresantes: no tengo tantas actividades caseras como para entretener a mis hijos todo el día, y termino peleando para que no se peguen a la tele, tablet, videojuegos o todas las anteriores. Por eso, empecé a averiguar sobre alternativas de talleres, clases y programas para estas cortas vacaciones, y uno de los que más me gustó, por lo completo y variado, es el programa de vacaciones de medio año de la YMCA.
El programa de vacaciones de invierno de la YMCA (ojo, sede Surco, averigüé de esa porque queda cerca a mi casa, jejeje) me encantó, primero porque es la ¡¡¡GUAY!!! Y no sé uds. pero yo, crecí compitiendo contra el equipo de natación de la guay (o ACJ, como también le decían) y era un club deportivo al que mi papá admiraba mucho. Además, tengo recuerdos de haber ido varias veces a nadar y a hacer gimnasia rítmica en la sede de pueblo libre. (snif, snif, recuerdos hermosos).

Planes con niños en vacaciones invierno
Regresando al programa de vacaciones de la YMCA-Surco, me encanta porque ofrece una variedad de cursos novedosos y entretenidos como robótica, natación (ya saben que soy fan de este deporte), bailes, ciencia, entre otros. Además, estos cursos están divididos en dos rangos de edad: para niños de 3 a 5 años y para niños de 6 a 12 años, lo que es ideal porque, como bien sabemos, los tiempos y dinámicas de cada edad suelen ser distintos.
El programa de la YMCA también cuenta con personal de primer nivel capacitado en el trabajo con niños, lo que hace a este programa perfecto para las mamis que trabajan a tiempo completo o a aquellas que no tienen con quien dejar a sus hijos por las mañanas mientras hacen sus cosas. El horario es desde las 9:00 a.m. hasta la 1:00 p.m de lunes a sábado. Por lo que pueden trabajar tranquilas en ese horario ;).
¡Ya saben! En estas vacaciones de invierno, sus hijos pueden estar entretenidos y alejados de tablets y videojuegos en un ambiente seguro y sano dónde conocerán nuevos amigos y la pasarán genial. Sólo deben llevarlos a la YMCA y además, si han leído este post y son fans de NeuroMamá lo podrán mencionar en el counter y recibirán un regalito especial. (yeeeeeee)
DATOS IMPORTANTES:
El programa va del 24 de julio al 5 de agosto de lunes a sábado de 9:00 a.m. a 1:00 p.m.
El programa se divide en 2 rangos de edad: De 3 a 5 años y de 6 a 12 años.
Las actividades son:
de 3 a 5 años: natación, circuito motriz, robótica, ritmo y sabor, manos creativas, comida saludable temática.
De 6 a 12 años: natación, deportes, circuito motriz, science max, mandalas, comida saludable temática, robótica.
El regalo en la matrícula se aplica única y exclusivamente para la sede Surco.

Y si ya leyeron hasta acá, les cuento que mañana por la mañana sale un sorteo para ganar una beca completa para 1 niño en el programa de vacaciones de invierno de la YMCA-Surco. 

Five nights at Freddys y otros videojuegos para padres desesperados

Mami, ¿tú conoces a Freddy?
¿Qué Freddy??? – Dije mirando a mi hijo con espanto -¿Krueger? ¿Freddy Krueger?
Nooo, Ma. Freddy, el de Five Nights at Freddy’s
¿Qué? ¿Quién es ese? Nunca lo he visto, a ver enséñamelo.
Y así, fue como – hace más o menos 1 año atrás – esta neuro madre desesperada (y un poco asustada) conoció al famoso oso Freddy y toda su pandilla del videojuego Five nights at Freddy’s. Mi hijo me enseñó un vídeo de youtube y desde ese día no para de rogarme para que le baje los juegos (están en IOS, Android y todas las demás), le pidió a Papa Noel que le traiga al muñeco bendito y por su cumpleaños, también los quiere a todos. Y no sólo él, todos sus amiguitos están obsesionados con ese juego.
Pero ¿de qué trata este videojuego? ¿a qué rango de edad va dirigido? Y lo más importante ¿es seguro que lo jueguen nuestros hijos menores de 12 años?
Vayamos por partes. Five nights at Freddys es una saga de videojuegos de terror – que apelan al terror psicológico a la antigua (o sea, sustos y tensión) – creada y desarrollada por un tal Scott Cawthon. El video juego ya cuenta con 5 “episodios” de la saga y hasta un spin off: Five nights at Freddy’s World. El videojuego se hizo conocido por sus videos virales en YouTube dónde varios gamers se filman jugando y siendo asustados. Lo más probable es que si tu hijo no tiene aparatos eléctricos propios (como el mío) haya conocido a Freddy por sus videos en YouTube. Así que no te alarmes.
 

Five nights at Freddy's toys
Esta foto la tomó mi hijo a sus juguetes 

En “Five Nights at Freddy’s”, el jugador asume el rol del personaje principal quien es el nuevo vigilante de seguridad en la pizzería “Freddy Fazbear’s Pizza” —un restaurante tipo Chuck E. Cheese’s. El problema, es que esta pizzería tiene unos animatrónicos (Freddy y todos sus amigos) que en la noche caminan libremente ya que, si no se mantienen activos, sus servomotores se apagan. La idea es sobrevivir 5 noches sin que estos animatrónicos te maten.

Al ser el vigilante nocturno de la pizzería, el rango de acción del jugador está limitado a mirar por las cámaras de seguridad. Sólo puede protegerse cerrando puertas para que los animatrónicos no ingresen a su puesto. El ambiente es oscuro, pues tienes poca batería para usar las cámaras y prender las luces y acá radica el terror del asunto: entre muñecos, apagones, ruidos raros y trucos hay una tensión real que te hace saltar hasta el techo. Es el miedo más primario: miedo al miedo. Nada de sangre, nada de tragedias, nada de palabrotas; puro susto psicológico. Y eso es precisamente lo que les encanta a los niños.
El videojuego fue creado con la intención que hasta el jugador con menos experiencia pueda jugarlo y lo pase bien. Por lo que ahí no hay un mínimo de edad. De otro lado, el video juego apela al thriller de terror psicológico por lo que la organización “Common sense media” lo recomiendan para niños a partir de los 12 años con una madurez media pues, la tensión y sustos del juego son reales.
Personalmente, pienso que dejar o no que tu hijo se baje este videojuego depende de cuan maduro lo veas para afrontar sustos y miedos. En líneas generales, los expertos piensan que el thriller de terror psicológico es demasiado para los niños y estoy de acuerdo.
Imagen del videojuego Roblox

Otros juegos como Roblox y Clash of Clans han sido rankeados como para 10 y 12 años respectivamente por la misma organización common sense media. Estos dos juegos a mí me encantan pues son de estrategia y en el caso de Roblox puedes crear contenido, lo que estimula la imaginación. El problema está, en que en Roblox nunca falta quien crea contenido poco apropiado para los niños y en caso de Clash of Clans cómo es un juego interactivo, pueden ser contactados por otros gamers. En mi opinión, nada que no pueda ser solucionada con supervisión adulta.

Eso es todo lo que averigüé de estos juegos. Para más info de otros videojuegos, series y películas les recomiendo mucho la página “Common sense media”. En esta página son los propios padres los que otorgan las reseñas y rankings de los juegos, series y hasta películas. 

¿Cómo motivo a mis hijos para que hagan tareas?

A estas alturas creo ya tod@s los que me siguen (y vari@s que no) han visto el meme que realicé luego de una tarde de terror haciendo tareas con mi hijo mayor. No es que siempre sea así, pero hay días. Debo mencionar también, que yo no me siento a hacer tareas con mi hijo pero, ese día en particular, mi hijo me pidió que lo acompañe.
Beauty and the beast motherhood meme
Facebook.com/NeuroMamaBlog

Usualmente, cuando él hace tareas yo estoy por ahí dando vueltas lo suficientemente cerca para ayudarlo pero, lo suficientemente lejos para evitar episodios como los del día en cuestión.


De otro lado, en el colegio de mis hijos las tareas son misérrimas. Los peores días a mi hijo mayor (que está en 2do de primaria) le mandan 3 hojas de tarea además de su lectura diaria de 8 minutos. De igual manera, a mi hija la segunda (que está en kínder) le mandan prácticamente cero tareas. Sin embargo, lograr que se sienten a hacer sus [mini] tareas es todo un reto. Algunos días fluye pero otros… incluyen 20 minutos previos de pedidos, chantajes, sobornos y – en algunas ocasiones – amenazas.  

Conversando al respecto con una amiga blogger (Andrea de Mamá Quiero Leche), me sugirió un post que ella escribió hace tiempo sobre cómo logró motivar a su hijo mayor a que haga tareas (lo pueden encontrar acá: El Baúl de las Tareas). Además, coincidió con que terminé leer un libro sobre crianza que me motivó bastante y se los recomiendo (Amy Chua: The Battle Hymn of the Tiger Mom, en español: Madre tigre, hijos leones). En el cual postula que somos las madres (o padres, como prefieran) los que debemos darle a los niños los motivadores externos para trabajar duro, estudiar, destacar y triunfar todo esto sin miedo a exigirles. Pues, parte de la premisa que ellos pueden. Una vez crecen con esta ética de trabajo, la internalizan y tienen el motivador interno que los empuja a cumplir y destacar. 

Así, esperanzada en que llegará el día en que encuentren la motivación interna que los lleve a sentarse solos y hacer las tareas, me he puesto manos a la obra en sembrarles la semilla del estudio y – no lo voy a negar – las ganas de sacarse buenas notas y destacar (que de eso, mis hijos nada).
Para hacerlo, me remonté a los orígenes: mi madre (que sin saberlo siguió el método de Amy Chua). Mi mamá con las 4 fue muy estricta. Hábitos, horarios y RUTINA. La gente exitosa tiene buenos hábitos y orden (ella no se acuerda de decirlo, pero yo sí recuerdo haberla escuchado). Con una rutina diaria que incluye hacer tareas los niños ya saben que esperar. Y aunque no lo crean, tener un horario bien establecido me está ayudando muchísimo con la motivación para hacer tareas de mi hijo mayor.
Beautiful brown eyed boy 2 years age holding phone loking bored and cute
Que divertido!

También, con mi hijo mayor sirven mucho las recompensan materiales. Él siempre está coleccionando algo, siempre quiere algo. Entonces, para motivarlo aún más, le pongo metas semanales: “si haces las tareas con buen ánimo y sin perder el tiempo durante toda la semana, te ganas un paquete de plastilina dura” (las ama). Hasta ahora me sirven las metas a corto plazo, porque realmente a largo plazo ni él ni yo las vislumbramos. Por otro lado, los motivadores de mi hija la segunda son más emocionales (con ella sí me siento a hacer las tareas) y son del tipo: “si te esfuerzas duro hoy y haces la tarea rapidito me acompañas a hacer las compras ahora, solas tú y yo, sin tus hermanos”.

No voy a negar que hay días en los que hasta mí cuesta seguir con estas rutinas (¡¡vacaciones por favor!!!). Pero lo importante es ser constante. Soy una fuerte creyente que, una vez pasado el incentivo externo inicial, los niños internalizan la motivación por el conocimiento y el aprendizaje que viene con las tareas. El incentivo se vuelve interno y las tareas parte de su rutina. Y digan lo que digan, la gente organizada y con motivadores (de conocimiento y curiosidad) internos suele ser la gente más feliz y exitosa. Y, creo que a eso, apuntamos todos. 

De alta de la terapia

Estoy que no quepo en mi pellejo del orgullo y la felicidad. A mi hijo mayor – mi hijo con espíritu (leer acá criando a un niño con espíritu) – le dieron de alta en su terapia ocupacional sensorial. Terapia a la que acudía hace más de dos años. Él empezó a acudir a esta terapia luego que lo diagnosticaran con Disfunción de Integración Sensorial (DIS) (ver post acá). Sus sesiones eran dos veces a la semana y sólo faltaba por viajes o si estaba realmente enfermo. Finalmente, la semana pasada luego de más de 200 horas de terapia …  le dieron de alta.
Masked 3 year old boy with a cape integración sensorial
Y yo no quepo en mi pellejo de la felicidad. Lo he celebrado por todas partes. Sí, ya sé. Como si el logro fuera mío. Pero, en gran parte siento que lo es. Y no porque crea que lo logró gracias a mí. Para nada, el mérito es suyo. Sino porque durante este proceso lo he estado acompañando, y no ha sido nada fácil. Lo he acompañado en los días malos, pésimos y los terribles, por supuesto, también en los días buenos y regulares. Me he reunido con los tutores del salón, con la psicóloga del colegio y con los profesores muchas más veces de las que hubiera querido. Tanto así, que en un punto ya no quería ir a recogerlo al colegio pues, tenía pavor de que me agenden una reunión más, o de lo que la tutora me diría al recogerlo.
He consultado con terapeutas y especialistas, he practicado en casa – con la rigurosidad de un sargento – todas las recomendaciones que los especialistas me daban. Incluso si eso significaba tener que mecharme con mi hijo, obligarlo, amenazarlo o todas las anteriores.
Y si pues, estoy feliz que eso haya terminado. Obviamente, soy consciente que la disfunción de integración sensorial no es algo que se cura, ni que desaparece. Es un trastorno en el procesamiento y organización de los estímulos sensoriales que se controla y aprende a manejar. De hecho, también las manifestaciones disminuyen y se vuelven prácticamente inexistentes. Eso significa que, a pesar que ya le dieron de alta de terapia a mi hijo, igual habrá circunstancias, momentos e incluso días enteros que serán muy malos. Pero, confío en que él ya tiene las herramientas y la madurez para manejarlo. Y yo siempre estaré ahí para apoyarlo.
Sé también que algunos de los síntomas de esta disfunción quedarán como rasgos particulares de su personalidad. Por ejemplo, probablemente mi hijo sea uno de esos adultos a los que no les pueden hacer pedicure porque simplemente no tolera que le corten las uñas de los pies (ni que le toquen los pies en general) y seguro, jamás en su vida usará chompas o sweaters de un material distinto al algodón, y siempre tendrá un olfato privilegiado que le avisa el menú de la casa 3 cuadras antes de llegar. Llámenlo excéntrico maniático, pero para esta neuro-madre todo esto simplemente lo vuelve único y más interesante.
Y si pues me toca celebrar. Me toca celebra por un trabajo duro y bien hecho. Me toca celebrar como una neuro-madre que se angustió hooooras, lloró mares y leyó horas de un tema que hoy por hoy, por fin deja de ser una preocupación. ¡SALUD!