Trastorno por déficit de naturaleza durante cuarentena

¿Alguna vez habían escuchado sobre el síndrome por déficit de naturaleza? Yo no lo había hecho hasta esta cuarentena por covid-19 en la que empecé a leer sobre los efectos de la falta prolongada de contacto con naturaleza pues, soy consciente de los múltiples beneficios que trae el contacto diario y prolongado con la naturaleza, sobre todo para los niños.  Me preocupaba un poco la falta de aire fresco, contacto con plantas, árboles, naturaleza viva y el exceso de uso de tecnologías ahora durante este confinamiento que se ha vuelto indefinido.

Investigando al respecto me topé con este término acuñado por Richard Louv en su libro Last Child in the Woods (El último niño de los bosques), en el que señala que el trastorno por déficit de naturaleza es un síndrome que se produce por el exceso de uso de tecnologías (pantallas y similares) y el aislamiento que el uso prolongado de las mismas producen, aunado a la falta de contacto con la naturaleza (todo lo que está sucediendo en esta cuarentena eterna). Este trastorno está directamente relacionado con problemas de salud física y mental, trastornos de atención y ansiedad, problemas de visión e incluso afecta la creatividad, sociabilidad y la capacidad empática en los seres humanos.
jugando en la naturaleza

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El confinamiento llegó a su fin

Por Mariela Arnst*

El confinamiento llegó a su fin, no así la pandemia. Las palabras de Alejandro Magno cobran protagonismo y están más vigentes que nunca: “De la conducta de cada uno depende el destino de todos.” Ya no será responsabilidad del gobierno, de políticas nefastas o de sistemas corruptos. La responsabilidad será solamente nuestra.

Encerrada en casa por 106 días y contando, siento que ya no soy la misma de aquel 16 de marzo. Los miedos, los duelos, la incertidumbre han calado hondo. He aprendido a soltar cosas, a mirar distinto. A darme cuenta del valor de las personas y la gente con la que realmente quiero estar. A mirar hacia adentro, no comparar. A valorar y valorarme.

Me he dado cuenta de las pocas cosas materiales que necesito. No necesito comprar, no necesito más ropa, no necesito ir a ninguna parte. Todo lo que necesito lo tengo acá.

Mamá e hija horneando en confinamiento covid19

La pandemia (y su confinamiento) nos está enseñando prioridades y nos está mostrando la realidad de la desigualdad; de cómo unas personas pasan la cuarentena rodeadas de lujos mientras otras,  necesitan salir desesperadamente porque pasan hambre. Todos en el mismo mar pero en diferentes barcos. La pandemia nos quiere enseñar empatía y tolerancia.

También nos ha enseñado que lo que le pasa a un ser humano en Wuhan, le pasa al planeta, nos pasa a todos…El efecto mariposa. No hay murallas. En estos tiempos de confinamiento entre paredes, se han derrumbado más muros que en muchos años de libertad.

¿A qué mundo queremos volver? ¿A qué normalidad ?

Ojalá que la nueva normalidad del post confinamiento vaya más allá de mascarillas y alcohol. Ojalá entendamos que estaba el tiempo de antes, en el que vivíamos abusando del planeta, del clima, de la naturaleza e incluso, de nuestro prójimo.

Es la primera vez en la historia que existe una sensación de universalidad, de unidad en la que sentimos que somos una sola humanidad. Todos estamos metidos en esto. Y todos podemos hacer realidad ese sueño de un mundo diferente.

De nosotros depende.

 

 

*Mariela Arnst es mamá de Donatella y de Katie (una hermosa Yorkie). Le encanta cocinar y leer. Es neuromamá desde el 2011.

 

El ciclo interminable de la maternidad

el ciclo infinito de la maternidadUno de los aspectos más abrumadores de la maternidad (y que se acentúa ahora durante la pandemia y más aún en cuarentena) es el ciclo infinito de actividades maternas. Actividades que se repiten con la misma consistencia día y noche.

Esto se vive como un ciclo sin fin de responsabilidades que pueden ayudar a detonar problemas de salud mental en las madres (sobre todo las primerizas que no están acostumbras a estos ciclos y/o aún no tienen una fuerte red de soporte con otras madres).

Es por eso necesario traer atención a esta rutina abrumadora y perenne en la que nos vemos atrapadas (metafórica y ahora, literalmente) muchas madres.

¿Alguien por acá ha sentido algo así también?

5 recomendaciones de una mamá médico para cuidar a nuestra familia durante esta pandemia

Saraí Román, médico general y mamá de 4 pequeños nos deja – desde su experiencia -estas 5 recomendaciones muy prácticas para el día a día para protegernos a nosotros y a nuestra familia durante esta pandemia por covid_19:

Lavado de manos pandemia

 

  1. El alcohol que más sirve para la desinfección es el de 75% (o el de 70% que es más común de encontrar en las farmacias)  y no el de 96% (como muchos piensan).  El alcohol gel es antibacteriano es decir,  no sirve para el virus y la recomendación es usarlo cuando NO tienes agua y jabón a la mano por mucho tiempo. En casa, siempre es mejor lavarse con agua y con jabón. Por eso, si salen a hacer las compras o  media horita a caminar con sus niños al aire libre no es necesario usar el alcohol gel, basta con lavarse bien las manos antes de salir y al volver.
  2. Si vas al super a hacer compras con una lista y no demoras más de 2 horas para que el lavado de manos este “activo” debes evitar tocarte la cara, el pelo y la mascarilla, mi recomendación es siempre ir con un polo que no llegue hasta las muñecas o remangarlo tipo tres cuartos. No usar guantes ya que esto hace que haya contaminación cruzada y en lo posible, pagar con tarjeta y no efectivo. Al volver, para desinfectar es mejor hacerlo con agua jabonosa. Me refiero a cosas como la bolsa de pan de molde por ejemplo que no las puedes votar apenas llegas.
  3. Para la desinfección de la casa el cloro (o lejía)  es útil si no lo usas en exceso (respetando las medidas recomendadas). Mucho cuidado con el uso excesivo de lejía que puede ser contraproducente y muy dañino.  Zapatos afuera. Si llegas de la calle y no puedes dejar los zapatos afuera entonces ponlos en una bolsa y remoja la suela en agua jabonosa o limpia con un trapito descartable con alcohol de 75.
  4. Al salir con niños mantener la distancia social siempre y recordar que es solo un adulto por familia. El uso de mascarillas en menores de 2 años no es recomendable.
  5. Si usan mamelucos para salir (he visto que les están poniendo a algunos niños y adultos también), la manera correcta para sacarlos es tener una “zona sucia” en casa donde dejarlos aireandose por 4 días (si son de más de un uso). En el momento de sacarlos se debe agarrar de la parte interna hacia afuera.

Saraí me cuenta que se ha informado bastante y esto es lo que le está funcionado a ella y su familia para estar protegidos durante esta pandemia y espera que también les sirva a uds.

¡Suerte!

 

Homeschool, educación a distancia lo mínimo que debes saber

Yo nunca quise hacer educación en casa o homeschool con mis hijos. Para mí, la mejor forma de estudiar y aprender (y no solo en la etapa escolar) es la manera tradicional: en un lugar dedicado a la enseñanza, con instalaciones adecuadas, profesores especializados para cada edad y curso y todas las de la ley. Nada de educación a distancia ni parecido; no en la etapa escolar al menos.

Pero, llegó el coronavirus a sorprendernos y cambiar todos los planes. Adiós escuelas tradicionales, con suerte y nos volvemos a ver a fin de año. Naturalmente, esta noticia no fue recibida con mucha alegría por la mayoría de los que hemos optado por la educación tradicional para nuestros hijos pero, hoy por hoy, debo reconocer que somos afortunados aquellos que nuestros colegios tienen un plan de educación a distancia y nos brindan (de una u otra manera) material educativo para educarlos en casa.

Pero, hay una cosa muy importante que como neuromamá he notado sobre la educación en casa: el homeschool no es una simple cuestión de decir de un momento a otro (como nos ha pasado a todos con esta bendita cuarentena) los educo en casa y ya. Para hacerlo hay que prepararse y prepararse bien.

Los que estamos ya zambullidos (medio ahogados, diría yo) en esto ahora lo sabemos, y como sé que quienes me leen son neuromadres también, les comparto mis principales hallazgos para que los pongan en práctica y puedan (en la medida de lo posible) mejorar su experiencia de homeschool.

Para empezar todos los especialistas en homeschool te dicen que te prepares para poder educarlos en casa con lo siguiente:

  • 1. Tener a mano todos los materiales y útiles que vas a necesitar
  • 2. Adecuar un espacio donde se va a impartir la clase. Si es en línea (hoy por hoy creo que la mayoría lo son) debes asegurar conexiones a internet, puntos eléctricos para computadoras, megas, etc. También, si vas a usar el método tradicional asegurarte de tener pizarras, papelógrafos y lo que sea que vas a necesitar.
  • 3. Establecer un horario en el que tanto los niños como tú (la principal educadora) estén más tranquilos y receptivos al aprendizaje y donde haya menos distracciones.
  • 4. Super importante, investigar bien, informarse cuál es el mejor estilo de aprendizaje de los niños, el ritmo de avance de los niños y las horas que le van a dedicar a diario, todo esto para armonizar con el ritmo natural de la familia.
  • 5. Finalmente, algo que leí en varios lados pero que me gustó como lo sintetizó Zynhia Barrios de mi mejor clase es que: “Escuela en casa no significa imitar una escuela en dentro de casa…”

Tal y como sucedieron las cosas, la cuarentena obligatoria me agarró con “ninguna de las anteriores” y ha sido cuestión de improvisar, adaptar, equivocarnos, volver a empezar, aprender, desaprender y seguir en las mismas. Ahora mismo estoy en proceso de readaptar un espacio para que mis hijos puedan seguir sus clases con la menor cantidad de distractores posibles y reduciendo mis aspiraciones neuróticas.

Estos 5 puntos de arriba me ayudaron a comprender que ni a vainas estaba haciendo homeschooling como Dios manda pero, que podía recoger muchas ideas y metodologías de los expertos e incorporarlas a mi casa para mejorar nuestra experiencia de educación.

Ahora, a medida que leo y me informo sobre la educación en casa me doy cuenta que hay otras formas de aprender fuera de la escuela, que los niños (y adultos también) aprendemos a diario en situaciones de lo más diversas y estas situaciones surgen a diario en la cotidianidad del hogar y que, tomando estos 5 puntos principales que recomiendan los expertos en homeschooling, la vida escolar en casa se me ha hecho mucho más fácil.