Cuidarte a ti también es cuidarlos a ellos

Muchas de nosotras, al ser madres sentimos que debemos estar con y para nuestros hijos las 24 horas del día, los 7 días de la semana, sin delegar nuestras funciones ni responsabilidades pues consideramos que debemos cuidarlos y atenderlos nosotras mismas (porque nadie lo hará mejor, ni con más amor). Además, debemos cumplir con nuestras funciones de madre con alegría y placer sin importar si estamos enfermas, agotadas o súper ocupadas.

Esta entrega absoluta, conlleva una enorme carga mental que puede pasar factura incluso, a quienes más queremos. Una madre fatigada e infeliz, transmitirá estos sentimientos a quienes la rodean. ¿Acaso no es mejor que nuestros hijos, en lugar de estar horas de horas al día con una mamá que no es muy agradable (pues está agotada, insatisfecha o abrumada), pasen menos horas con una madre que se cuida y nutre a sí misma y que es capaz de nutrirlos y cuidarlos a ellos?

mom selfcare
Cuidarte a ti también es cuidarlos a ellos.

Debemos desterrar esa idea que el ser mamá es un trabajo sacrificado que no incluye tiempo para nosotras mismas. Es nuestra responsabilidad hacernos un tiempo para amarnos. En nuestro infinito amor hacia nuestros hijos y las atenciones y cuidados que tenemos para ellos, no podemos olvidarnos de tener atenciones y cuidados para con nosotras mismas.

Y no se trata simplemente de ir a la peluquería o al spa un rato; se trata de realmente cuidar nuestra mente, nuestro espíritu y nuestro cuerpo. De nutrirnos con actividades que nos hagan crecer como personas y nos hagan sentir mujeres plenas y satisfechas con nosotras mismas. Una persona satisfecha y feliz consigo misma, sólo irradiará felicidad y bienestar más aún; a quienes dependen de ella, como lo son sus hijos.

Sea que querramos dedicarnos a ese deporte o hobbie que nos encanta y nos hace tanto bien, o que necesitemos una terapia emocional o analítica que nos ayudará a comprendernos mejor, o quizá, retomar nuestros estudios o perseguir ese emprendimiento que nos da vueltas la cabeza. ¡Hagámoslo!

Hacerlo es bueno para nuestra salud mental y emocional. Al hacerlo nos estamos cuidando, nos estamos amando y les estamos enseñando a nuestros hijos a amarse, cuidarse y respetarse con nuestro ejemplo.

Al cuidarnos a nosotras, los estamos cuidando a ellos.  Les estamos entregando la mejor versión de nosotras mismas.

Las redes sociales y los niños

Las redes sociales están aquí y han venido para quedarse. Podemos amarlas u odiarlas pero, no podemos permanecer indiferentes pues, cada vez más los preadolescentes y adolescentes las usan (o piden usarlas). Esto como consecuencia del hecho que cada vez los chicos, están teniendo smartphones desde más chicos.

El tema más preocupante para los padres con respecto a las redes sociales y los niños y adolescentes es la edad recomendada para el uso y acceso a las mismas. Si bien, los especialistas coinciden en que recién es a los 13 años cuando los chicos están preparados para asumir una red social; desde mi perspectiva de Neuromamá, todo va a depender de la madurez y responsabilidad de cada chico individualmente. La edad cronológica es sólo un referencia.

Así tendremos chicos o chicas maduros a los 10 años y algunos que cumplidos los 13, no están listos. Ya depende de los padres hacer una evaluación honesta y concienzuda al respecto.

Por otro lado, es importante que como padres hablemos claramente con nuestros hijos sobre el correcto uso de las redes sociales y los peligros y riesgos que estas traen. Debemos, tener en claro que las redes sociales (nos guste o no) son una ventana a nuestra vida privada y debemos explicarles esto a nuestros hijos.

Finalmente, es importante mantener reglas y pautas claras para el uso del Internet y las redes sociales y dejarles en claro a nuestros hijos que deben confiar en nosotros en caso de tener cualquier problema o duda en el mundo virtual.

Para ver más sobre el uso de las redes sociales por los niños y tener más consejos y tips vayan al nuevo capítulo de mi canal de IGTV.

https://www.instagram.com/tv/BxqNiZbh48-/?igshid=16axvhiq3hx81

¿Cómo criar niños y niñas empáticos?

Estas últimas semanas he estado escribiendo mucho sobre la importancia de criar niños (varones) amables y tiernos en un mundo donde – lamentablemente – la masculinidad está asociada con agresividad y violencia, las mujeres son consideradas objetos y las cualidades consideradas femeninas están desvalorizadas; cualidades como la paciencia, la empatía, la ternura y el servicio.

Leer: ¿Cómo criar niños amables en un mundo de hombres rudos?

o leer: Temo por mi hijo: criando a un niño dulce en un mundo de varones agresivos

Unido a esta falta de valor a las cualidades consideradas como “femeninas” la sociedad actual valora por sobre todo el éxito individual y enaltece el logro económico y la juventud por sobre todas las cosas.  Tan así es, que los ídolos del momento son jóvenes (o aparentan ser mucho más jóvenes de lo que son), súper hombres (atletas, empresarios o geeks) que se han hecho solos. Esto no está mal. Pero, se olvidan de señalar que todos aquellos que llegaron muy lejos lo hicieron con una red de apoyo sólida y contaron con el apoyo no de una, si no de varias personas en el camino.

¿Cómo criar niños y niñas empáticos?

Esto hace que cada vez sea más necesario una nueva generación de niños y niñas sensibles, valientes y empáticos; y padres (o cuidadores) que los críen. Pero ¿cómo hacemos para criar niños y niñas empáticos y comprensivos?  ¿Cómo logramos que nuestros hijos se conviertan en adultos sensibles, tolerantes y amables? Es todo un reto educarlos en la empatía cuando a diario conviven con tecnologías y redes sociales que, en muchas ocasiones, se convierten en tribunas de la intransigencia o agresión a otros que piensan o son ditintos. Continuar leyendo “¿Cómo criar niños y niñas empáticos?”

Tips para viajar con niños a la altura

Y evitar el soroche o mal de altura

Primero, lo primero ¿Qué es el mal de altura?

El mal de altura, conocido popularmente como soroche, es la reacción del cuerpo a la disminución de la cantidad de oxígeno y baja presión de aire que ocurre generalmente en altitudes superiores a los 2,500 msnm. A medida que subimos más sobre el nivel del mar el oxígeno disminuye junto con la presión atmosférica y esto no siempre es bien tolerado por algunas personas.

Continuar leyendo “Tips para viajar con niños a la altura”

El TDAH sí existe

El TDAH (trastorno por déficit de atención e hiperactividad) claro que existe y lo vivo a diario en casa así, como lo hacen miles de madres alrededor del mundo.

El trastorno por déficit de atención e hiperactividad es una condición médica existente y documentada. Para ser más específica, el TDAH es una patología psiquiátrica y crónica que afecta entre el 2% al 5% de la población infantil (El TDAH no existe y otras faltas creencias). Las personas con este trastorno tienen diferencias en el desarrollo del cerebro y de la actividad cerebral que afectan su atención, su habilidad para concentrarse y su auto control. El TDAH puede afectar a un niño en el colegio, en casa y en sus relaciones sociales y amicales. Estos niños suelen ser conocidos como: niños hiperactivos.

Uno de los mitos más extendidos con el que tenemos que lidiar las madres con hijos con TDAH o su versión sin hiperactividad (TDA) es que este trastorno como tal, no existe. Siempre lo escucho: el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) no existe. Este mito, no sólo carece de fundamento médico y científico si no que, además, cuestiona nuestra habilidad y compromiso como madres (y padres también, por supuesto) pues concluye que al aceptar un diagnóstico de TDAH en nuestros hijos estaríamos “huyendo” por la “salida fácil” de la etiquetación, terapias y medicación, o para ponerlo en palabras de Marino Pérez – autor del discutible escrito: “Volviendo a la normalidad” –  “no existe ninguna condición neurobiológica ni genética identificada, y sí muchas familias donde no se asume que la educación de los niños es más difícil de lo que se pensaba”. Continuar leyendo “El TDAH sí existe”

Botiquín esencial para viajar con niños

Me encanta viajar con mi familia, es una de las cosas que más disfruto hacer en la vida. Me encanta la emoción de planear el viaje; elegir el destino, reservar el hotel, comprar los pasajes, chequear el clima del lugar de destino, etc. (Clic acá para leer los posts: El viaje de mis sueños, Tips para viajar a Disney con niños pequeños acá y acá;  Y ahora que soy madre he comprendido que para tener un viaje exitoso con niños es necesario mucha planificación y prevención, y en ese sentido es básico contar con un botiquín de medicamentos.

Continuar leyendo “Botiquín esencial para viajar con niños”

¿Qué hacer con los chicos en las vacaciones de invierno?

Las vacaciones de invierno ya están aquí. Muchos de los colegios ya terminaron clases y muchos otros están terminando en estos días. Cuando estaba en el colegio las vacaciones de invierno eran mis favoritas pues, no eran tan largas como las de verano (que para ser honesta se me hacían eternas) y, además, me encantaba (todavía me encanta) quedarme en Lima sin tener que preocuparme por horarios, tareas, tráfico, exámenes, responsabilidades, etc.
Ahora que soy mamá, estas vacaciones me encantan por el mismo motivo: no hay tráfico, tareas, no hay que levantarse temprano ni arrear criaturas hasta el colegio. El descanso se me hace justo y necesario. Pero, debo confesar que estas 2-3 semanas sin una rutina y sin planes para los chicos se me hacen súper estresantes: no tengo tantas actividades caseras como para entretener a mis hijos todo el día, y termino peleando para que no se peguen a la tele, tablet, videojuegos o todas las anteriores. Por eso, empecé a averiguar sobre alternativas de talleres, clases y programas para estas cortas vacaciones, y uno de los que más me gustó, por lo completo y variado, es el programa de vacaciones de medio año de la YMCA.
El programa de vacaciones de invierno de la YMCA (ojo, sede Surco, averigüé de esa porque queda cerca a mi casa, jejeje) me encantó, primero porque es la ¡¡¡GUAY!!! Y no sé uds. pero yo, crecí compitiendo contra el equipo de natación de la guay (o ACJ, como también le decían) y era un club deportivo al que mi papá admiraba mucho. Además, tengo recuerdos de haber ido varias veces a nadar y a hacer gimnasia rítmica en la sede de pueblo libre. (snif, snif, recuerdos hermosos).

Planes con niños en vacaciones invierno
Regresando al programa de vacaciones de la YMCA-Surco, me encanta porque ofrece una variedad de cursos novedosos y entretenidos como robótica, natación (ya saben que soy fan de este deporte), bailes, ciencia, entre otros. Además, estos cursos están divididos en dos rangos de edad: para niños de 3 a 5 años y para niños de 6 a 12 años, lo que es ideal porque, como bien sabemos, los tiempos y dinámicas de cada edad suelen ser distintos.
El programa de la YMCA también cuenta con personal de primer nivel capacitado en el trabajo con niños, lo que hace a este programa perfecto para las mamis que trabajan a tiempo completo o a aquellas que no tienen con quien dejar a sus hijos por las mañanas mientras hacen sus cosas. El horario es desde las 9:00 a.m. hasta la 1:00 p.m de lunes a sábado. Por lo que pueden trabajar tranquilas en ese horario ;).
¡Ya saben! En estas vacaciones de invierno, sus hijos pueden estar entretenidos y alejados de tablets y videojuegos en un ambiente seguro y sano dónde conocerán nuevos amigos y la pasarán genial. Sólo deben llevarlos a la YMCA y además, si han leído este post y son fans de NeuroMamá lo podrán mencionar en el counter y recibirán un regalito especial. (yeeeeeee)
DATOS IMPORTANTES:
El programa va del 24 de julio al 5 de agosto de lunes a sábado de 9:00 a.m. a 1:00 p.m.
El programa se divide en 2 rangos de edad: De 3 a 5 años y de 6 a 12 años.
Las actividades son:
de 3 a 5 años: natación, circuito motriz, robótica, ritmo y sabor, manos creativas, comida saludable temática.
De 6 a 12 años: natación, deportes, circuito motriz, science max, mandalas, comida saludable temática, robótica.
El regalo en la matrícula se aplica única y exclusivamente para la sede Surco.

Y si ya leyeron hasta acá, les cuento que mañana por la mañana sale un sorteo para ganar una beca completa para 1 niño en el programa de vacaciones de invierno de la YMCA-Surco. 

8 preguntas frecuentes sobre Disney World con niños pequeños

Luego de escribir el post “Viajar a Disney World con niños pequeños” (clic acá) sobre el viaje que realicé con mis hijos de 6, 4 y 2 años el año pasado; varias personas me han preguntado por los detalles del día a día, consejos y tips sobre realizar este maravilloso viaje con niños pequeños.
Las preguntas más frecuentes han sido sobre edades para viajar con los niños, altura mínima de los juegos, edades apropiadas para los juegos, sobre el uso y/o alquiler de coches, eventos y shows a los que ir y sobre el vuelo que tomamos desde Lima. Hay varias opciones y combinaciones para hacer un viaje espectacular. Acá yo les dejo las que usé con mi familia y nos funcionaron, y también les cuento las que no nos funcionaron muy bien o las cosas que hubiera hecho diferente.

Continuar leyendo “8 preguntas frecuentes sobre Disney World con niños pequeños”

¿Viajar a Disney World con niños pequeños? Acá unos tips

¿Estás pensando viajar a Disney World (Orlando, Fl) con niños menores de 6 años? ¿Tienes 3 hijos o más? Acá te dejo unos tips de mi último (y único) viaje a Disney con mis pequeñitos.

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Criando ninas vs. niños

Ayer, mientras esperaba mi turno para recoger unos papeles en el colegio de mi hijo, no pude evitar sobre escuchar la conversación de un par de mamás que estaban en cola atrás mío. No pude evitarlo, porque además que hablaban bastante alto, el tema era entretenidísimo: lo difícil que son las relaciones femeninas. Una mamá, le contaba a la otra lo mal que la estaba pasando su hija en el colegio pues no estaba dentro del “grupito” de su salón y, muchas veces, no tenía con quien jugar  en el recreo pues no se querían juntar con ella. Lo más preocupante, su hija estaba en ¡¡primer grado!!
Inmediatamente recordé una anécdota que ocurrió unos meses atrás en un cumpleaños al que fui con mis hijos: Mientras miraba como mi hijo se molía a golpes en el saltarín con algunos niños y yo trataba de evitar que se maten, había un grupo de niñas jugando tranquilas en los columpios; conversaban, se empujaban y se reían. Recuerdo haberle dicho a una amiga que no tiene hijos y me estaba acompañando: “¿por qué no juegan los hombrecitos, así? Creo que voy a morir de un paro cardíaco”.  A lo que me respondió: “porque las niñas juegan así, hasta que una le dice una cosa fea a otra, o deciden que alguna no puede jugar porque no les gusta su vestido y se armana grupitos y alguna sale llorando”. Y, dicho y hecho. Algo, pasó y una se fue llorando.

Es que definitivamente la socialización femenina es bastante complicada. Si bien, gracias a Dios, no nos agarramos a patadas. Si nos podemos decir e incluso hacer cosas tan feas, que una patada hubiera sido mejor. Por otro lado, me parece que con los hombres la cosa es más fácil. Lo veo en mi hijo: si algún niño no quiere jugar con él, va y busca a otro u otros, hasta que consigue un “partner” de juego. No se complica. Y, lo mismo sucede con las mamás de los niños. Todo es, no sé más fácil. Coordinar los “play dates” con niños, los juegos, los disfraces para actuaciones, y hasta solucionar alguna eventual pelea.

Por otro lado, y lo veo con mi pequeña de casi 3. Con las niñas, las cosas no son tan fáciles. Ellas se resienten, se molestan y se dejan de hablar. Claro, que a esa edad se olvidan en 3 minutos. Pero, es solo un adelanto de cómo será en el futuro. También ponen reglas sobre cómo debe vestirse una para jugar un determinado juego y en el peor de los casos, de cómo se debe vestir una para juntarse con un determinado grupo. Recuerdo en un evento infantil al que fui hace un tiempo ya con mi hijo mayor, las niñas no dejaban jugar a una porque no tenía vincha, y a ese juego sólo podían jugar las que tenían vincha. ¿Increíble, no? Tenían apenas 4 años. 
Pero, ¿qué se les puede pedir si a veces las mamás, sin darnos cuenta empezamos con esas pequeñas diferenciaciones? Como pasó en el salón de mi sobrina de 4 años (ella estudia en un colegio de puras mujeres). Una niña organizó una actividad (a esta edad obviamente, con el apoyo de su madre) y sólo invitó a 6 de las 9 niñas del salón. Desafortundamente, las niñas no invitadas se dieron cuenta. ¿Por qué hizo algo así? Sólo ella lo sabe, pero para mí es muy díficil de entender.

Entonces, ¿qué les podemos pedir a nuestras niñas si nosotras somos así? Menuda tarea las que tenemos las mujeres para lidiar entre nosotras y más aún, las que tenemos hijas mujeres para darles un ejemplo de amistad y solidaridad.

*Post publicado en el portal Mamitips