¿Qué son las STEM? y ¿Por qué es importante que las niñas las estudien?

Las STEM no son las carreras del futuro, son las carreras del presente por eso es necesario reducir la brecha de género existente en la actualidad e inspirar a más mujeres a perseguir estas carreras. Pero, para hacerlo necesitamos comenzar con motivar y exponer a las niñas a estas disciplinas pero, ¿cómo podemos hacerlo? ¿cómo podemos hacer que las niñas se interesen e involucren en las STEM?

Empecemos por el principio. ¿Qué son las STEM?

La palabra STEM es un acrónimo de las siglas en inglés de las siguiente palabras: Science, Technology, Engineering y Mathematics. Las carreras STEM entonces, son aquellas que están relacionadas con las siguiente áreas de conocimiento:

Ciencia (Science).

Tecnología (Technology).

Ingeniería (Engineering).

Matemáticas (Mathematics)

Estas disciplinas no sólo son el futuro sino, también el presente. Sin embargo, existe una gran brecha de género en estas áreas de estudio. ¿Por qué pasa esto? ¿a qué se debe?

Niñas STEM con tablet

La mayoría de estudios concluye que esto se debe a que la mayoría de las de mujeres no quiere cursar carreras STEM (ingenierías, física, informática…) porque saben que tendrán que vivir en un entorno laboral claramente masculino donde serán penalizadas por ser mujeres (discriminación laboral, estereotipos fuertemente arraigados, ambientes y políticas laborales poco amigables para las mujeres, entre otros).

Esto no surge de un momento a otro sino que es consecuencia de la socialización y educación actual en donde las expectativas para los chicos y chicas son distintas; además están influenciadas por factores socioculturales que consideran que los intereses y habilidades de las chicas no van de acuerdo con las STEM. Estos factores generan, como indican recientes estudios, que las niñas y los niños tengan el mismo interés en las STEM cuando son pequeños pero, tan temprano como a los 6 años (según un estudio de la revista Science) las niñas pierden el interés en estas disciplinas.

¿Por qué pasa esto? Y ¿qué podemos hacer para evitarlo?

Principalmente, se debe a estereotipos y expectativas socioculturales que empiezan a calar en el comportamiento de las niñas alrededor de los 6-8 años de edad. Esto incluye, un bajo autoconcepto de habilidad de las mujeres respecto a áreas STEM (y la consecuente derivación a áreas que se consideran más acordes con el carácter de las niñas y mujeres) y el escaso valor que esas carreras proponen para las mujeres.

¿Qué podemos hacer?

Como padres (y educadores) podemos hacer lo siguiente:

1.Exponer a nuestras niñas desde muy temprano a las disciplinas STEM. Ya sea con juguetes (existen varios), asistiendo a ferias sobre ciencia y tecnología, mostrándoles cuentos y películas sobre estos temas. (mejor aún si la protagonista es mujer).

2. Matricularlas en talleres y actividades extra currículares de estas disciplinas: robótica, programación, experimentos científicos y similares. Ojo: haciendo que sean atrayentes para ellas.

3. Actualizar nuestro conocimiento sobre ciencia y hacer mención a los aportes que han tenido (y siguen teniendo) las mujeres al mundo de la ciencia y tecnología. Que nuestras hijas, sobrinas, nietas conozcan no solo a Marie Curie si no también, a todas aquellas que aportaron su granito de arena al mundo de las ciencias para así generar referentes femeninos a los que quieran emular.

  • Las chicas y las carreras STEM

Dada la importancia que tienen en la actualidad y el carácter todavía más prominente que adquirirán las STEM en un futuro cercano, es prioritario que las niñas se formen en estas disciplinas y participen en igualdad con los hombres en las próximas revoluciones tecnológicas que están por llegar. Está en nuestras manos evitar que alguna niña con vocación tecnológica se quede fuera del juego.

Día Internacional de la Niña

Hoy 11 de octubre se celebra el Día Internacional de La Niña

¿Por qué se celebra el día internacional de la niña y no del niño? 
Porque es importante reconocer que todavía las niñas sufren muchos problemas que los niños no. Las niñas son víctimas de discriminación de género, violencia sexual y física, matrimonio infantil, ablación genital y falta de oportunidades educativas en mayor proporción que los niños.

Y por eso el tema de este año es de suma importancia y algo en lo que todos (desde nuestra posición) podemos aportar: “Con ellas: una generación de niñas preparadas”. Porque necesitamos niñas preparadas y fuertes, niñas que se conviertan en las liderezas que velarán por el bien común en el futuro.

Asumamos nuestro compromiso hoy y apostemos por la educación y el empoderamiento de nuestras niñas. Otorguemos igualdad de oportunidades en la educación, colaboremos apoyando programas de becas para niñas de escasos recursos o aquellas que viven en un contexto social complicado para la mujer.

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El TDAH en las niñas: lo que debes saber

¿Las niñas también tienen TDAH?

“Mi hija no puede tener TDAH porque es muy inteligente y no es hiperactiva”*.

Por muchos años se creyó que el Trastorno por déficit de atención e hiperactividad era un trastorno experimentado solo por niños (varones) sin embargo, se sabe que esto no es así. Lo que sucede es que las niñas suelen experimentar el TDAH de una manera distinta y – por lo general – sin la hiperactividad (que es la condición más resaltante y conocida del trastorno) es por esto, que muchas veces pasan desapercibidas y no suelen ser diagnosticadas.

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Criando ninas vs. niños

Ayer, mientras esperaba mi turno para recoger unos papeles en el colegio de mi hijo, no pude evitar sobre escuchar la conversación de un par de mamás que estaban en cola atrás mío. No pude evitarlo, porque además que hablaban bastante alto, el tema era entretenidísimo: lo difícil que son las relaciones femeninas. Una mamá, le contaba a la otra lo mal que la estaba pasando su hija en el colegio pues no estaba dentro del “grupito” de su salón y, muchas veces, no tenía con quien jugar  en el recreo pues no se querían juntar con ella. Lo más preocupante, su hija estaba en ¡¡primer grado!!
Inmediatamente recordé una anécdota que ocurrió unos meses atrás en un cumpleaños al que fui con mis hijos: Mientras miraba como mi hijo se molía a golpes en el saltarín con algunos niños y yo trataba de evitar que se maten, había un grupo de niñas jugando tranquilas en los columpios; conversaban, se empujaban y se reían. Recuerdo haberle dicho a una amiga que no tiene hijos y me estaba acompañando: “¿por qué no juegan los hombrecitos, así? Creo que voy a morir de un paro cardíaco”.  A lo que me respondió: “porque las niñas juegan así, hasta que una le dice una cosa fea a otra, o deciden que alguna no puede jugar porque no les gusta su vestido y se armana grupitos y alguna sale llorando”. Y, dicho y hecho. Algo, pasó y una se fue llorando.

Es que definitivamente la socialización femenina es bastante complicada. Si bien, gracias a Dios, no nos agarramos a patadas. Si nos podemos decir e incluso hacer cosas tan feas, que una patada hubiera sido mejor. Por otro lado, me parece que con los hombres la cosa es más fácil. Lo veo en mi hijo: si algún niño no quiere jugar con él, va y busca a otro u otros, hasta que consigue un “partner” de juego. No se complica. Y, lo mismo sucede con las mamás de los niños. Todo es, no sé más fácil. Coordinar los “play dates” con niños, los juegos, los disfraces para actuaciones, y hasta solucionar alguna eventual pelea.

Por otro lado, y lo veo con mi pequeña de casi 3. Con las niñas, las cosas no son tan fáciles. Ellas se resienten, se molestan y se dejan de hablar. Claro, que a esa edad se olvidan en 3 minutos. Pero, es solo un adelanto de cómo será en el futuro. También ponen reglas sobre cómo debe vestirse una para jugar un determinado juego y en el peor de los casos, de cómo se debe vestir una para juntarse con un determinado grupo. Recuerdo en un evento infantil al que fui hace un tiempo ya con mi hijo mayor, las niñas no dejaban jugar a una porque no tenía vincha, y a ese juego sólo podían jugar las que tenían vincha. ¿Increíble, no? Tenían apenas 4 años. 
Pero, ¿qué se les puede pedir si a veces las mamás, sin darnos cuenta empezamos con esas pequeñas diferenciaciones? Como pasó en el salón de mi sobrina de 4 años (ella estudia en un colegio de puras mujeres). Una niña organizó una actividad (a esta edad obviamente, con el apoyo de su madre) y sólo invitó a 6 de las 9 niñas del salón. Desafortundamente, las niñas no invitadas se dieron cuenta. ¿Por qué hizo algo así? Sólo ella lo sabe, pero para mí es muy díficil de entender.

Entonces, ¿qué les podemos pedir a nuestras niñas si nosotras somos así? Menuda tarea las que tenemos las mujeres para lidiar entre nosotras y más aún, las que tenemos hijas mujeres para darles un ejemplo de amistad y solidaridad.

*Post publicado en el portal Mamitips