Recomendaciones para hacer homeschool a un niño con TDAH

Después de mucho tiempo hoy volvemos a tener a una súper invitada en el blog: Tammy Chang, psicóloga educacional especializada en TEA (Trastorno del Espectro Autista) con 7 años de experiencia trabajando en TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad) y dificultades de aprendizaje. Quien hoy nos comparte un tema preciso y súper útil para esta etapa de educación a distancia en casa (léase homeschool) en la que estamos:

Tips para el homeschool de un niño con TDAH

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Con prudencia sí, con miedo no: la salida de los niños durante la cuarentena por covid19

Finalmente, luego de más de 60 días de confinamiento en casa (como consecuencia de la pandemia por covid19) nuestros niños podrán volver a salir a los parques y plazas. Sólo por 30 minutos, máximo a 500 mts de distancia de su domicilio y sin poder usar los juegos, llevar juguetes o sentarse en las bancas o jardines de los parques. También usando obligatoriamente las mascarillas.

Sabemos muy poco sobre este virus aún, pero lo que sí sabemos es que la incidencia en niños es bajísima y el virus definitivamente no les afecta como a los adultos. Según estadísticas del “Centro para el Control de Enfermedades de China, las personas de mayor riesgo son las mayores de 80 años, en los que el virus alcanza un 14,8% de mortalidad. Estas son las tasas de mortalidad observadas para cada grupo de edad:

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Tecnología y niños en tiempos de coronavirus

Estos tiempos de coronavirus y confinamiento estricto en los que ya los niños no salen ni al parque y mucho menos van al colegio ha traído muchos cambios y adaptaciones con respecto al uso de tecnología por los niños.
Para empezar, una de las grandes consecuencias es la implementación del teletrabajo y la educación a distancia (conocida también como homeschool) y su consecuente aumento en el uso de aparatos electrónicos, pantallas, tablets y etc. por parte de los niños (y valgan verdades) nosotros los adultos también.  A nivel personal, esta cuarentena también ha cambiado muchísimo mi visión sobre el uso de la tecnología por los niños. Sé que no soy la única cuya visión ha cambiado pues, he comentado este tema en varios chats de madres.
La tecnología y los niños: niña estudiando con un Ipad
La tecnología y los niños en tiempos de coronavirus
Siempre abogué por un uso restringido y supervisado de los smartphones y tablets por parte de los niños. En mi casa la regla era no celulares hasta los 12 años y videojuegos solo los fines de semana. Y digo era, en tiempo pasado porque el coronavirus llegó, impusieron la cuarentena y hoy por hoy mis hijos no solo pasan horas frente a tablets o computadoras sino que también, su principal fuente de entretenimiento son los videojuegos o alguna otra pantalla y para remate – para poder hacer una educación a distancia más eficiente – no me quedó otra más que darle un smartphone (uno viejito que -felizmente- tenía por aquí) a mi hijo de 10. Encima, como si eso no fuera suficiente me arrepiento en el alma de haber tenido esa política estricta de no tecnología poderosa para menores de 13 y  así ninguno de ellos tiene un tablet o smartphone propio. Ahora andamos rotando un Ipad viejito que tenía por acá y tuve que sacar de los escombros una laptop a la que ya había dado bajo y había puesto en la bolsa de donaciones.
Ahora, una de las primeras compras que quiero hacer en cuanto levanten la cuarentena es (y ni yo misma me lo creo) comprar un smartphone para mi hijo pues veo que realmente utiliza muy bien el viejito que tiene y lamentablemente, no es tan poderoso como necesita. Además, también compraré  tablets con teclado y con mucha memoria y velocidad para mis hijas (ya no quiero tener que prestarles mi compu).
Siempre le tuve mucho respeto a las nuevas tecnologías. Los smartphones y tablets son herramientas muy poderosas (y nos lo están demostrando) y su uso por niños pequeños no me parecía lo más conveniente pero, dadas las circunstancias he cambiado de opinión y considero que (con una buena supervisión y conversación de #neuromamá ) los niños pueden beneficiarse muchísimo de estas tecnologías tan útiles y potentes y que hoy por hoy se han vuelto tan necesarias.  Obviamente, el tener uno de estos aparatos no debe significar que tengan acceso libre a las redes sociales, y en mi opinión, ni que deban tener cuentas propias en redes sociales.
¿Alguien más está así? ¿Alguien también ha cambiado radicalmente de opinión sobre el uso de tecnología en los niños?? ¿O quizá han cambiado de opinión en alguna otra cosa?

La carga mental de la maternidad versión cuarentena

La carga mental de las madres  se pone más pesada durante esta cuarentena  por covid_19. Quien diga que no pues, es porque vive sola o con otra mujer.

Carga mental de la maternidad
Carga mental materna versión cuarentena por Covid19

 

Educación a distancia y TDAH

Consecuencias de la cuarentena  y la educación a distancia en una casa con TDAH
Antes que diagnostiquen a mi hija la segunda con TDAH (en kínder y a semanas de cumplir 6 años) recuerdo que la perseguía desesperada por toda la casa para intentar enseñarle algo, para ponerla al día (con materiales que la profesora me dejaba) o simplemente para reforzarle un nuevo aprendizaje.
Imposible. Su mente volaba.

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Homeschool, educación a distancia lo mínimo que debes saber

Yo nunca quise hacer educación en casa o homeschool con mis hijos. Para mí, la mejor forma de estudiar y aprender (y no solo en la etapa escolar) es la manera tradicional: en un lugar dedicado a la enseñanza, con instalaciones adecuadas, profesores especializados para cada edad y curso y todas las de la ley. Nada de educación a distancia ni parecido; no en la etapa escolar al menos.

Pero, llegó el coronavirus a sorprendernos y cambiar todos los planes. Adiós escuelas tradicionales, con suerte y nos volvemos a ver a fin de año. Naturalmente, esta noticia no fue recibida con mucha alegría por la mayoría de los que hemos optado por la educación tradicional para nuestros hijos pero, hoy por hoy, debo reconocer que somos afortunados aquellos que nuestros colegios tienen un plan de educación a distancia y nos brindan (de una u otra manera) material educativo para educarlos en casa.

Pero, hay una cosa muy importante que como neuromamá he notado sobre la educación en casa: el homeschool no es una simple cuestión de decir de un momento a otro (como nos ha pasado a todos con esta bendita cuarentena) los educo en casa y ya. Para hacerlo hay que prepararse y prepararse bien.

Los que estamos ya zambullidos (medio ahogados, diría yo) en esto ahora lo sabemos, y como sé que quienes me leen son neuromadres también, les comparto mis principales hallazgos para que los pongan en práctica y puedan (en la medida de lo posible) mejorar su experiencia de homeschool.

Para empezar todos los especialistas en homeschool te dicen que te prepares para poder educarlos en casa con lo siguiente:

  • 1. Tener a mano todos los materiales y útiles que vas a necesitar
  • 2. Adecuar un espacio donde se va a impartir la clase. Si es en línea (hoy por hoy creo que la mayoría lo son) debes asegurar conexiones a internet, puntos eléctricos para computadoras, megas, etc. También, si vas a usar el método tradicional asegurarte de tener pizarras, papelógrafos y lo que sea que vas a necesitar.
  • 3. Establecer un horario en el que tanto los niños como tú (la principal educadora) estén más tranquilos y receptivos al aprendizaje y donde haya menos distracciones.
  • 4. Super importante, investigar bien, informarse cuál es el mejor estilo de aprendizaje de los niños, el ritmo de avance de los niños y las horas que le van a dedicar a diario, todo esto para armonizar con el ritmo natural de la familia.
  • 5. Finalmente, algo que leí en varios lados pero que me gustó como lo sintetizó Zynhia Barrios de mi mejor clase es que: “Escuela en casa no significa imitar una escuela en dentro de casa…”

Tal y como sucedieron las cosas, la cuarentena obligatoria me agarró con “ninguna de las anteriores” y ha sido cuestión de improvisar, adaptar, equivocarnos, volver a empezar, aprender, desaprender y seguir en las mismas. Ahora mismo estoy en proceso de readaptar un espacio para que mis hijos puedan seguir sus clases con la menor cantidad de distractores posibles y reduciendo mis aspiraciones neuróticas.

Estos 5 puntos de arriba me ayudaron a comprender que ni a vainas estaba haciendo homeschooling como Dios manda pero, que podía recoger muchas ideas y metodologías de los expertos e incorporarlas a mi casa para mejorar nuestra experiencia de educación.

Ahora, a medida que leo y me informo sobre la educación en casa me doy cuenta que hay otras formas de aprender fuera de la escuela, que los niños (y adultos también) aprendemos a diario en situaciones de lo más diversas y estas situaciones surgen a diario en la cotidianidad del hogar y que, tomando estos 5 puntos principales que recomiendan los expertos en homeschooling, la vida escolar en casa se me ha hecho mucho más fácil.

La carga mental de la maternidad versión verano

Contrario a lo que se podría pensar, la carga mental de la maternidad en el verano no disminuye. Más bien, para muchas neuromadres esta aumenta.

Carga mental de la maternidad versión verano

En el verano, con las vacaciones de los chicos nuestra carga mental materna aumenta. Tenemos más cosas en las que pensar, más por lo que preocuparnos ¿o no?

Efectos de las vacaciones escolares en los niños

Efectos de las vacaciones en los niños
Beneficios e importancia de las vacaciones escolares

Se discute mucho sobre los efectos de las vacaciones escolares en los niños y las consecuencias del exceso de estas (más que de la falta). Lo cierto es, que las vacaciones escolares son sumamente importantes para la salud integral de los niños. Pues, no solo hay un beneficio mental y emocional sino también uno físico.

Como vemos en el gráfico, las vacaciones traen muchas consecuencias positivas en el desarrollo de los niños por eso, es necesario e importante que los dejemos disfrutarlas al máximo. Incluso, si los niños han sido “invitados” a cursos vacacionales, refuerzos académicos o similares es necesario que les permitamos disfrutar sus vacaciones.

¿De quién es el fracaso escolar?

¿Qué significa fracaso escolar? ¿no pasar el año? ¿no estar en el cuadro de honor? o ¿tener algún jalado? Y si esto sucede, ¿de quién es la responsabilidad de este fracaso? ¿padres, profesores, alumnos, la escuela?

Se acaba el año escolar y pronto recibiremos las libretas de notas (algunos quizá ya las recibieron). Si nuestros hijos tienen problemas académicos, lo más probable es que a estas alturas del partido ya hayamos recibido cartas o comunicados invitándolos a academias de verano, talleres o campamentos académicos que no son más que nombres diferentes (y más bonitos) para el famoso: vacacional.

Como ya todos sabemos esta es una invitación que no se puede rechazar pues, si la asignación jalada es matemáticas o castellano (y en algunos colegios inglés) y el niño no pasa el examen al termino del vacacional, repite de año. Así de simple. De ser otra la asignación, la cosa no es tan grave pero igual el alumno de acercarse a rendir el examen y aprobarlo para pasar de año sin mayores problemas.

Naturalmente, recibir una noticia como esta es un shock terrible tanto para los padres como para el alumno,  no importa si ya estábamos al tanto del sufrimiento académico de nuestro hijo (pues, creo que siempre guardamos la esperanza que el progreso sea tal que pueda revertir una situación final tan estresante como el vacacional) más aún cuando las consecuencias pueden ser tan nefastas como repetir el año.

Pero, ¿por qué digo que las consecuencias de repetir el año son nefastas? Porque tal como lo señala León Trahtemberg (basado en diversos estudios al respecto) hacer repetir de año al alumno significa colocar en él la responsabilidad total del fracaso del sistema educacional. (¿es bueno repetir el año escolar?). Incluso, Trahtemberg señala que hacer repetir de año al alumno de alguna manera implica “que el alumno no aprende porque no se esfuerza lo suficiente y debe ser aplazado, con lo que se culpa exclusivamente al alumno de los fracasos que en buena medida son causados por la incompetencia de  los maestros para lograr que aprenda. Después de todo, los profesionales de la educación son los profesores, no los alumnos ni sus padres”. (más info click acá)

Esta afirmación está avalada por diversos estudios e investigaciones (investigaciones acá) que señalan que el repetir de año trae más consecuencias negativas que positivas. En mi opinión, el fracaso escolar de un niño es una falla estructural en todo el sistema de soporte educacional del mismo. Acá ha fallado principalmente el maestro al no lograr que aprenda y la escuela en no proveer el sistema, ni la estructura para brindar una intervención oportuna al alumno con necesidades. Y en algunos muy pocos casos y en menor medida, los padres o tutores al no proveer un soporte adecuado que permita al alumno reforzar y sostener lo aprendido en clase.

Pero, ojo acá no se trata de buscar culpables. Aunque parezca que lo estoy haciendo, no se trata de eso. Se trata de comprender que el fracaso escolar de un niño, no debe ser considerado como un fracaso individual. Sino, como el fracaso de todo el sistema educativo y de soporte del niño. Y en ese sentido, enfocar nuestra atención en buscar alternativas más positivas y eficientes para el beneficio del alumno. Alternativas que lo nivelen sin dañar su autoestima, sin hacerle más daño emocional. Lo ideal sería trazar un plan personalizado que incluya un seguimiento cercano y que otorgue al alumno los refuerzos necesarios para recuperarse. Este plan debe ser liderado por el maestro y de preferencia mantener al niño en su mismo grado para evitar más frustraciones.

Sin duda, será difícil conseguir un colegio que acepte un plan como el que indico líneas arriba así como va a ser muy difícil, si llegase el momento, tener que tomar la dura decisión de aceptar las recomendaciones y permitir que nuestro hijo/a repita de año, o cambiarlo de colegio y que se mantenga en el mismo grado.

En todo caso, si te encuentras en este duro dilema mi recomendación sería que te informes e investigues sobre las causas del atraso de tu hijo/a pues, sobre todo en niños de primaria, los problemas muchas veces tienen una raíz emocional o de dificultades de aprendizaje y hacerlo repetir de año no le va a dar solución a este problema, sino todo lo contrario, lo agravaría más. Evalúa las alternativas y sobre todo no castigues ni culpes a tu hijo/a. Investiga el motivo de su baja performance y traza un plan de trabajo para el 2020 dónde se ataque de raíz este problema (pues, de no atacarlo seguirá arrastrándolo a lo largo de su vida escolar) y pueda desarrollar su máximo potencial y hacer del 2020 un gran año.

Nadie me advirtió sobre las otras madres

Nadie me advirtió sobre las otras madres

Esta frase la dijo hace unas semanas atrás mi amiga de noble corazón japonés cuando comentaba sobre todo lo que habló con el director del colegio en la entrevista de postulación de su hijo. El director le advirtió sobre todo lo que podría esperar del colegio, pero jamás le advirtió sobre las madres con las que se toparía. Si bien ella lo dijo en broma refiriéndose a nosotras, sus amigas del pandero. ¿Fue broma? ¿no? La frase quedó resonando en mi y ahora que se acerca fin de año y todas andamos más cargadas que nunca, resuena más fuerte.

Cuando buscamos colegio para nuestros hijos miramos todo: referencias educativas, valores, infraestructura, ubicación, rendimiento académico, idiomas y etc. Por supuesto, no nos limitamos a ir a un solo colegio (aunque algunas sí), vemos varias opciones y nos reunimos con jefes de admisión, profesores, directores y con quien sea necesario para estar tranquilos y seguros de nuestra elección. Cuando elegimos el colegio de nuestros hijos, sabemos con bastante certeza que esperar.

O creemos saberlo. Pues, como dice mi amiga de noble corazón japonés jamás se imaginó cuánto tendría que lidiar con otras madres y padres del colegio (pero para ser honesta ¿quién?). De alguna manera, el colegio logra sacar lo mejor (¿?) y lo peor de nosotras las madres. Algunas, regresan a la primaria y hacen tareas, llevan agendas, revisan horarios y andan más pendientes de las fechas de los exámenes de sus hijos que de sus propios compromisos. Otras, regresan a la secundaria y organizan planes, “play dates”, reus, fiestitas y similares, asegurándose -por supuesto – que en estos estén invitados los “más cool” pues, quieren asegurar la popularidad de sus hijos.

Al final, todo esto es válido siempre que no nos olvidemos que son nuestros hijos los únicos protagonistas de sus historias de vida y nosotras somos simples personajes secundarios. Nosotras tenemos nuestras propias vidas para protagonizarlas… Espero.

El problema está cuando algunas neuromadres se ponen ellas mismas en actitud infantil o de quinceañera melodramática, dándole más fuerza a la frase de mi honorable amiga: “nadie me advirtió sobre las otras madres”. Cuando, por ejemplo, surgen rencores y resentimientos al crear panderos o grupos de whatsapp y no nos incluyen, o peor aún, cuando dejamos que un conflicto entre adultos influya en la relación de los niños y hacemos tonterías como dejar de invitar a cierto niño/a del salón porque hemos tenido algún problema con la madre. Incluso, hay casos que rayan en la insensatez y son aquellos en los que prestamos nuestros oídos a falsos rumores y habladurías creados por la mente artificiosa de alguna madre irritada.

¿A dónde se va nuestra madurez cuando caemos en estas murmuraciones? ¿Cómo podemos hablar sobre criar con empatía y respeto, criar niños leales y auténticos si nosotras no lo practicamos? Nadie le advirtió a mi amiga, así como nadie me advirtió a mí (ni a nadie para tal caso) que muchas veces nosotras mismas seríamos la traba más dura en lograr generar niños empáticos y de buenos sentimientos, amigos queridos y leales. ¿cómo lo vamos a lograr si nosotras mismas no lo somos?